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Noviembre 13, 2004

El testamento

Desde Ramala:
Mientras permanecia a unos metros de la tumba de Arafat, una media hora despues del entierro, no podia dejar de pensar que habia visto ya esas imagenes muchas veces. Los policias uniformados disparando al aire. Los jovenes golpeandose en el pecho y prometiendo dar su sangre por Arafat y Palestina. Todo eso ya lo habia visto antes, a pesar de que el momento no admitia comparacion con ningun suceso del pasado. Habia muerto Arafat, el hombre sin el cual es imposible entender la historia de Oriente Medio de las ultimas tres decadas.

Entiendanme. Los palestinos han sufrido por la muerte de Arafat. Esa agonia se ha prolongado durante dias por la incompetencia de los dirigentes palestinos, que pretendian prolongar de forma irreal las esperanzas en la recuperacion del lider. Ahora hay algo mas importante que todo eso, y es la simple supervivencia personal. Los palestinos no se van a rendir, pero ya tienen claro que solo pueden confiar en aquellos que nunca les van a fallar: sus familiares, sus amigos mas cercanos. Nadie mas.

Por eso, una hora despues del funeral, la explanada de la Mukata donde se ha enterrado a Arafat estaba casi vacia. La gente tenia otros planes: volver a sus casas para celebrar con la caida del sol la ultima comida del Ramadan. Querian estar cerca de los suyos. Los otros, incluidos los lideres politicos que han prometido tantas veces la victoria, podian esperar. No se si es resignacion o fatalismo. Los palestinos no tienen mucha confianza en el futuro.

En las conversaciones que tuve ayer con palestinos, ninguno con cargo politico, todos gente de a pie, me han dejado claro que Arafat es, ahora mas que nunca, el padre de Palestina. Incluso los que desprecian a todos los politicos que le rodeaban, y eso incluye a sus futuros sucesores, reconocen que no tendran otro lider como el. Con Arafat se ha ido una parte de su historia, y me temo que muchas de sus esperanzas.

Supongo que esa es la razon de que el momento mas simbolico del funeral no fuera la llegada del helicoptero con el cadaver ni el mismo instante de la inhumacion. Mucho mas significativo fue el instante en el que miles de personas saltaron los muros de la mukata. En realidad, no estaban invitados al entierro de su lider. La explanada estaba reservada a los dirigentes de la OLP, los invitados extranjeros y las fuerzas de seguridad. La gente corriente solo podia subirse a una azotea o ver el acontecimiento por television. Se negaron a aceptar la imposicion. Saltaron las barreras por miles para decir a los nuevos lideres que Arafat es suyo y que no confian demasiado en ellos.

Unas horas antes del entierro, le he preguntado a un abogado sobre su opinion de los pasos futuros que deben dar los dirigentes de la OLP. Ha comenzado dando la respuesta oficial, los lideres deben estar unidos, hay que hacer frente al enemigo, hay que continuar la lucha...

Le he cortado para preguntarle en concreto si un futuro lider podria aceptar algo que Arafat hubiera rechazado antes en cualquier negociacion. Entonces, se ha dado cuenta de adonde queria llegar, ha abierto los ojos, casi escandalizado, y me ha dicho que no. En absoluto, nadie se atrevera a apoyar una propuesta a la que Arafat se haya opuesto.

Con su entrada a la fuerza en la mukata, los palestinos, sobre todo los jovenes, han enviado un mensaje claro a los aspirantes a suceder en el trono al viejo lider: nosotros somos los albaceas del legado de Arafat, no vosotros. El politico que lo olvide pagara las consecuencias.


Una nota de disculpa

Lo primero, por la falta de acentos. Son cosas de los teclados que uno se encuentra por el extranjero.

Lo segundo, por la ausencia de trabajo en los dos ultimos dias. No, no estaba conmocionado por la muerte de Arafat. Ya estoy un poco mayor para eso. Tuve que viajar a Ramala con lo puesto, y eso no incluia los articulos de aseo y un ordenador con el que poder transmitir. Por las especiales circunstancias que vivia Ramala, no habia ningun cafe internet ni tienda abiertos, excepto farmacias y panaderias. Las Brigadas de Martires de Al Aqsa se ocupaban de eso. Y el hotel no tenia conexion a internet, quiza porque es de propiedad saudi.

Bueno, y tambien porque el dia del entierro trabaje mucho. Y, sinceramente, con la pasta que me pagan en mi empresa, tampoco les iba a dejar tirados.

Me dicen que The Guardian cuenta hoy que Maruan Barguti, preso en una carcel israeli con cinco cadenas perpetuas, tiene previsto presentarse a las elecciones presidenciales palestinas. Me parece un anuncio un poco prematuro, pero quien sabe. El domingo contare por que esta noticia no va a dejar dormir tranquilos a Abu Mazen y Abu Ala, los herederos oficiales de Arafat.

Posted by Iñigo at Noviembre 13, 2004 05:32 PM

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Comments

En efecto. Yo esta misma semana te vi en la tele, informando desde la Mukata.¡Menudo empujón que te metieron desde atrás! Cosas del directo, supongo. La verdad es que ver ese acontecimiento desde el epicéntro ha de ser una experiencia única. Yo lo seguí desde la tele, y la verdad, me impactó.SuerteEstaremos al tanto de tus apreciaciones desde aquí.

Posted by: Siddhartha at Noviembre 14, 2004 10:53 AM

Aunque Palestina no haya conseguido hasta ahora ser un Estado, supongo que el sentimiento de los ciudadanos debe ser comparable al de los egipcios tras la desaparición de Nasser o al de cualquier otro pueblo que pierde a su "líder carismático". Por otra parte, parece evidente por lo que cuentas, Iñigo, que los palestinos, como el resto de los paises del mundo, no confían mucho en sus políticos.

Posted by: Carlos el brujo at Noviembre 14, 2004 01:30 PM